En el pasado no muy lejano, el movimiento sindical afrontaba a su interior fuertes debates que conducían a formular grupal y políticamente variadas propuestas políticas, sociales, económicas y organizativas. Era un ambiente de profundos y acalorados debates en que disponían el papel del sindicato, el sindical, el obrero, el dirigente, la clase social, el trabajador en la búsqueda de un modelo de sociedad y predisponía su beligerancia para conquistar el cambio social, la revolución. No para pocos, nos auto caracterizábamos como vanguardia por el cambio hacia una nueva sociedad sin explotación.

Hoy, todos sabemos que no sólo la crisis del sindicalismo se suscribe a su representatividad, su participación social y hasta su capacidad de contundencia en las reivindicaciones, sino también a la ausencia de todo ese influjo rebelde y propositivo con que se contaba en el pasado. El presente foro espera reflexionar sobre estos aspectos y retome en un futuro próximo el protagonismo de un sindicalismo propositivo, organizador, revolucionario impulsador de cambio del actual sistema capitalista.